Ruta Por La Historia

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sábado, 20 de febrero de 2016

El ascenso del Partido Nazi

El 2 de agosto de 1934 tras la muerte del Presidente y héroe de guerra, Paul Von Hindenburg, el que por entonces era Canciller, Adolf Hitler, decide reunir bajo su mano la Presidencia de Alemania y la Cancillería, creando la figura del Führer. De esta manera empezaba el reina del terror en Alemania y en Europa, con esta decisión se daba el primer paso para la creación del III Reich, aquel que estaba destinado a durar 1.000 años.

Adolf Hitler
Adolf Hitler, Führer de Alemania
¿Pero el ascenso del Partido Nacional Socialista hasta la cúspide del poder fue obra de una sola persona o necesitó la ayuda de otros para conseguir ese fin? En la entrada de esta semana veremos como Hitler se fue rodeando poco a poco de fieles colaboradores que le apoyaron en su meteórica carrera política.

El germen de todo lo encontramos en un día, el 11 de noviembre de 1918 a las 11 de la mañana, cuando se firmaba el armisticio entre las naciones aliadas y el Imperio alemán, en un vagón de un tren situado en el bosque de Compiégne. Alemania reconocía su derrota frente a sus enemigos, y se aprobaban unas sanciones hacia Alemania que eran consideradas una humillación por todos aquellos nacionalistas alemanes. Estos alemanes habían visto además como dos días antes el Kaiser Guillermo II anunciaba su renuncia como Emperador de Alemania y Rey de Prusia, marchando al exilio en los Países Bajos.

Armisticio Compiégne
Representantes de las potencias vencedoras en la firma del Armisticio 11/11/18

La derrota y la abdicación del Kaisser provocaron en Alemania oleadas de revueltas y con el fin de controlar la situación, el líder del Partido Socialdemócrata Friedrich Ebert exigió ser nombrado Canciller del Reich, y el anterior Canciller Max von Baden accedió. No obstante la situación no se calmaba y los comunistas amenazaban con proclamar una República Socialista Alemana. Ante esta situación, el Representante de la Presidencia del Partido Socialdemócrata, Philipp Scheidemann, decidió actuar por su propia cuenta y desde el balcón del Reichstag proclamó la República.

Toda esta inestabilidad política iba acompañada de una fuerte crisis económica y social, que fue el ambiente que se encontró en la calle el cabo Adolf Hitler al salir del Hospital de Pasewalk. Un joven cabo, veterano de la I Guerra Mundial, que en su mente ya encontraba unos culpables a toda esta situación: los judíos y los comunistas. El día 21 de noviembre de 1918 Hitler se presentó en su cuartel para volver al servicio, y tras varios cambios de destino terminó en el servicio de inteligencia militar, que le encomendó vigilar a un pequeño partido denominado Partido Obrero Alemán (DAP), fundado en enero de 1919 por Anton Drexler, miembro de la sociedad Thule, y al que pertenecía , Alfred Rosenberg (ideólogo principal del nazismo y de la idea de llevar a cabo el Lebensraum, o espacio vital; editor del Völkischer Beobachter, el periódico oficial del partido).

Alfred Rosenberg
Alfred Rosenberg
El 12 de septiembre Hitler asistió por primera vez a un mitin del Partido, un oyente se levantó y defendió el separatismo bávaro frente al ideal del Partido Obrero Alemán. Hitler no pudo contenerse y replicó con tal intensidad que llamó la atención de Anton Drexler, quien le regaló un ejemplar de su obra “Mi despertar político” y le animó a volver y unirse al partido. Finalmente, Hitler ingresó en el partido, asignándosele el número 555 (aunque esta numeración era falsa).

Carnet Hitler DAP
Carnet de Adolf Hitler como miembro del Partido Obrero Alemán (DAP)
Pocas semanas después, el 16 de octubre, el partido animó a Hitler para que pronunciase su primer discurso público en la cervecería Hofbräukeller de Múnich. Entre ese público había alguien que sería clave en la historia del partido nazi, Ernst Röhm (líder de las S.A., las guardias de asalto del partido).
Röhm
Ernst Röhm
Ese mismo año, Hitler también conoció a otro de los posteriores jerarcas nazis, quizá el más peculiar de todos, tanto por su personalidad como por su fin, hablamos de Rudolf Hess (encargado de hacer que Hitler conociese a Karl Haushofer, militar y científico geopolítico de gran importancia en el partido). Rudolf Hess fue su secretario personal, y juntos se pusieron a la labor de terminar de escribir el libro que reuniría el programa político de Adolf Hitler, el Mein Kampf.

Rudolf Hess
Rudolf Hess
En 1920 la situación de Alemania es insostenible, a la crisis económica que vivía el país tenemos que sumar que ese año se firma el Tratado de Versalles, con unas clausulas tan abusivas que podemos llegar a pensar que los firmantes sabían que estaban saqueando un país. Según lo firmado Alemania estaba obligada a:

      1. Devolver Alsacia y Lorena a Francia.
      2. Ceder a Bélgica Eupen, Malmedy y Moresnet.
      3. Ceder a Dinamarca el norte de Schleswig-Holstein
      4. Danzig y Memel, en el Báltico, pasaban a ser “ciudades libres” pero bajo control de Polonia y la Sociedad de Naciones
    5. El Sarre quedaba bajo la administración de la Sociedad de Naciones, que condecía a Francia su explotación económica durante 15 años.
      6. Tenía prohibido cualquier tipo de unión con Austria.
    7. Debía entregar su flota de guerra, submarinos, aviación y artillería.
      8. Los aliados ocuparían la orilla izquierda del Rin y Alemania debía desmilitarizar Renania
    9. Alemania debía pagar 132.000 millones de marcos-oro como indemnizaciones de guerra.

Si Hitler, ya era un orador encendido por la situación de Alemania, los acuerdos de Versalles fueron como echar gasolina al fuego. Se presentaba en los mítines con los periódicos del día gritando al cada vez más numeroso público que aquello era el mayor insulto que nadie podía recibir, que estaban siendo humillados por potencias extranjeras con el consentimiento de la clase política alemana que, según afirmaba estaba compuesta principalmente por judíos. El Partido Obrero Alemán comenzaba a quedarse pequeño para Hitler y el 24 de febrero de 1920 durante un mitin celebrado en la Hofbräuhaus de Munich nacía el Partido Nacional Socialista Obrero alemán.

NSDAP
La esvástica, el símbolo del NSDAP
El partido debía abrir nuevas miras, debía apuntar más alto y para ello era necesario dejarse conocer en las altas esferas sociales de Múnich, y en 1921 y durante una de esos encuentros conoció a la persona que le abriría las puertas de la alta sociedad, Hermann Goering (autentica mano derecha de Hitler, Presidente del Reichstag y Ministro de Aviación nazi).

Goering
Hermann Goering
Ese mismo año, la economía alemana toco fondo con la conocida “Hiperinflación de la República de Weimar”. La población alemana se vio en serias dificultades pues los precios de los alimentos y servicios básicos aumentaban de precio día a día, haciendo imposible el ahorro. Hasta tal límite llegó que en lugar de madera para encender sus chimeneas usaban billetes, el valor del dinero caía en picado llegándose a fabricar billetes de 100 billones de marcos.

100 billones de marcos
Billete de 100 billones de marcos
Hitler se vio como el salvador de la nación, e inspirado en Mussolini y su Marcha sobre Roma ideó un golpe de Estado desde Múnich para controlar posteriormente toda Alemania, el llamado Putsch de Munich. El fracaso de este Golpe reside en otra figura clave Erich Ludendorff, héroe del ejército alemán que tras el encarcelamiento de Hitler dirigió torpemente los restos del partido nazi.

Erich Ludendorff
Erich Ludendorff

Cuando Hitler salió de la cárcel de Landsberg el 20 de diciembre de 1924 se encontró un partido roto, con una pérdida masiva de votos y una situación económica mejorada y por tanto con una población que ya no estaba descontenta y eso les alejaba del partido nazi, pero en los últimos días de ese año conoció, aunque ya era miembro del partido y había participado en el Putsch de Munich, a Heinrich Himmler (Reichsführer SS, Jefe de la Gestapo o Policía Secreta del Estado)

Heinrich Himmler
Heinrich Himmler
Ahora Hitler debía dar el gran salto a la política nacional por lo que debía aumentar su fama, y fue de esta manera como conoció a Joseph Goebbels (Gauleiter de Berlín y Ministro de Propaganda).

Goebbels
Joseph Goebbels
Con todo el equipo que acabamos de ver, Hitler fue aumentando su poder político en Alemania. En 1930 se convirtieron en la segunda fuerza política del país, pero la situación era tan convulsa que en 1932 se convocaron tres procesos electorales, en los que los nazis se convirtieron en la fuerza más votada aunque Von Hindenburg no quería entregar la Cancillería a Hitler. Pero finalmente, el 30 de enero de 1933, el Presidente nombraba Canciller a Hitler, el líder del partido nazi.

Hitler Canciller
Hitler y Goering saludando desde el balcón al ser nombrado Canciller
Esto ha sido un resumen de todo lo que contamos en el programa de esta semana, si deseas conocer más detalles y muchas más historias escucha nuestro programa. Esperamos que os guste.

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