Ruta Por La Historia

Ruta Por La Historia

viernes, 29 de julio de 2016

Entrevista a Jesús A. Rojo: Los Invencibles de América



Este programa lo dedicamos a un libro "Los Invencibles de América" escrito por Jesús Ángel Rojo Pinilla, Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, experto en Comunicación e Imagen, director general del grupo de comunicación "El Distrito" y Caballero de la Orden Imperial de Carlos V.

Contamos durante el programa con su compañía y recorrimos la biografía de varios de los personajes que incluye en su libro, una obra que nos habla sin tapujos de la llegada y colonización de América por parte de los españoles, una hazaña que él mismo define en el prólogo como:

 "... la mayor hazaña que jamás ha conocido el hombre. Trasladando al lector a un mundo de aventuras, amores, luchas y traiciones donde descubrirá a los conquistadores de cada país de la actual América."

Jesús Ángel Rojo "Los Invencibles de América"

Cuenta además con los prólogos de Don Luis Alfonso de Borbón y del grandioso pintor de batallas Augusto Ferrer-Dalmau, que ilustra con su bello arte las páginas de este épico relato. También cuenta con un epílogo muy especial, el escrito por  D. Juan J. Marcilla de Teruel-Moctezuma y Valcárcel, Duque de Moctezuma, descendiente del Emperador Moctezuma II.

Como nos comentaba el autor, lo que trata de describir el libro es "el amor hacia nuestra patria España y hacia nuestros hermanos hispano-americanos e hispano-américa." Así que os invitamos a recorrer de la mano de su autor este camino repleto de aventuras.

Durante la primera parte del programa, comentamos la temática de la obra en su contexto, en la que como dice nuestro presentador principal Jose Luis Bermejo“se puede demostrar que no es un alegato en el que todo el mundo era maravilloso ... lógicamente hay cosas que se hicieron mal, pero no quita la obra de otros grandes hombres que hicieron una gesta maravillosa”.

Tratamos temas como por ejemplo la Controversia de Valladolid, que tuvo lugar en el año 1550 en el Colegio de San Gregorio de Madrid, momento histórico en el que se paró la conquista para discutir la manera de proceder en los descubrimientos, conquistas y población del Nuevo Mundo frente a los nativos; “... se paró la conquista para discutir si era legal o no. Estamos hablando de un contexto histórico donde España desde el punto de vista jurídico estaba tan avanzada en relación al resto de sociedades que tenía a su alrededor...” nos explica el autor. 

A pesar de destacar la vida y obra de muchos de los prohombres que gestaron las grandes hazañas de España en América, el que quizá fuese el tema sobre el que giró la entrevista es la llamada Leyenda Negra, analizando Jesús Ángel Rojo y el equipo del programa, los posibles motivos por los que esta parte de la historia, inventada por los que entonces eran nuestros enemigos (Inglaterra y Francia), ha llegado como real hasta nosotros hoy día, con injustas acusaciones de genocidio o incluso de haber utilizado armas químicas refiriéndose a la gripe, entre otras enfermedades. Descubrimos de la mano de nuestro invitado situaciones actuales tan sorprendentes como por ejemplo que en los colegios anglosajones se estudie aún que el corsario Drake fue el primero que dio la vuelta al mundo, cuando realmente fue el marino español Juan Sebastián Elcano el que completó la vuelta al globo que inició junto a Fernando de Magallanes.

Sello de Juan Sebastian Elcano

"Un país que se olvida de su pasado, es un país sin presente y por supuesto, es un país sin futuro"



Zona del Caribe: Puerto Rico

El libro de "Los Invencibles de América" está dividido por zonas geográficas para facilitar al lector que se sitúe en el contexto adecuado. Siguiendo esta línea, hacemos nuestra primera parada en la zona del Caribe, concretamente en Puerto Rico, donde descubrimos a Juan Ponce de León y Figueroa, nacido un 8 de Abril de 1460 en Santervás de Campos (Valladolid).

Debe su apellido a ser descendiente de Don Pedro Poce de Cabrera, que cambió por apellido en el año 1230 tras casarse con la infanta Aldonza, hija ilegítima del Rey Alfonso IX de León. Combatió junto a su tío Rodrigo en el ejército de los Reyes Católicos en la toma de Granada y aunque tras terminar la Reconquista podría haber seguido una vida noble, prefirió embarcarse en las aventuras por las que pasó a la historia.
Ponce de León en Florida - Grabado 1885
Entre los detalles a destacar de la personalidad de este primer personaje, el autor comenta que "... Ponce de León fue un gran diplomático, fue capaz de llegar a acuerdos con los caciques de Puerto Rico cuando empieza la conquista." Casado con una indígena, Doña Leonor y acompañado en su aventura de su famoso perro de la raza Alano español, llamado Becerrillo; que años más tarde un descendiente de este animal acompañaría también a otro famoso conquistador, Nuñez de Balboa. Tanto en la obra como en el programa, comentamos que fue el descubridor de la corriente del Golfo de México el 21 de Abril de 1513, cuando al pasar por esa zona percibieron una corriente que a pesar de tener el viento a su favor, no podían avanzar. Ponce de León fue nombrado en el año 1514 Justicia Mayor por el Rey, cargo herencia de la Corte de Aragón cuya función era repartir justicia en nombre del Rey, y también se le otorgó el cargo de Deslindador, que era la persona encargada de mediar en los conflictos que podían surgir entre los conquistadores.

Una aventura curiosa que rodea a esta figura es la búsqueda de la fuente de la eterna juventud. Hay mucha controversia sobre este tema, aunque cuenta la leyenda que unos indígenas le contaron a Ponce de León la existencia de esta fuente, donde todo el que bebía de ella volvía a ser mancebo. 

Bandera de la Florida | http://www.flagsonline.it
Si existiera alguna duda de quién llego a la Florida, sólo habría que consultar su bandera, adornada en el medio con un precioso pero que sobre el fondo blanco luce una Cruz de Borgoña, emblema español.

"Los primeros que llegaron a Estados Unidos fueron los españoles, no fueron los anglosajones, y España ha dejado una huella eterna que no tenemos nunca que olvidar"


Zona de América Central: Panamá

En esta zona encontramos a Vasco Nuñez de Balboa, del que se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, aunque se tiene por buena el año 1475 en la ciudad de Jerez de los Caballeros (Badajoz). Al igual que con su nacimiento, sobre su infancia tampoco se tienen datos precisos salvo que sabía leer, escribir y esgrima, lo que nos permite darnos cuenta que pertenecía a una familia de cierto poder, ya que además uno de sus hermanos fue escribano, honor que no estaba al alcance de todos. Sirvió como escudero del octavo Señor de Moguer, Don Pedro Portocarrero, héroe de la conquista de Málaga y alcaide de Jerez de los Caballeros.

Vasco Nuñez de Balboa
Su inmersión a la aventura tiene un comienzo curioso, y es que este personaje se embarcó junto a su perro Leoncio, hijo del perro de Ponce de León como comentamos anteriormente, en uno de los barcos de la expedición de Martín Fernández Enciso que iba a auxiliar a Alonso de Ojeda a Nueva Andalucía, en la costa colombiana de Urabá. Enciso le descubrió, pero convencido de que sería de utilidad, le perdonó la vida y le permitió quedarse a bordo.

"Ojeda había salido previamente y había dejado atrás a un joven Francisco Pizarro defendiendo el fortín, que tras 50 días resistiendo los ataques indígenas, es socorrido milagrosamente por esta expedición y es ahí donde se encuentra con Nuñez de Balboa", comenta el autor.

Nuñez de Balboa parte entonces hacia Panamá y es aquí donde encuentra al que fuera su gran amor, la princesa Anayashi. Tras conquistar la tribu del cacique Careta, este le ofreció a su hija como prenda de amistad y ella poco a poco llegó a conquistar el corazón del guerrero. Ella le ayudó con el dialecto de la zona y de él aprendió el español y, fue este amor el que marcó la visión del conquistador sobre los indígenas, enseñándole que las únicas diferencias que había entre las dos razas eran las costumbres.

En su camino, hizo un gran descubrimiento ya que tras penetrar por las cordilleras del río Chucunaque con una expedición mixta con españoles, entre los que se encontraba Francisco Pizarro, e indígenas, el 25 de Septiembre de 1513 descubre lo que llamaría Mar del Sur, y que posteriormente Magallanes en el año 1520 llamaría Océano Pacífico.

Durante sus aventuras en el nuevo continente, Pedro Arias de Ávila es enviado para gobernar lo que se llamó Castilla del Oro y al principio, la relación entre ambos fue por lo menos cordial, incluso Nuñez de Balboa llegó a casarse con una de sus hijas para limar asperezas; "... pero este hombre nunca le miró con buenos ojos ..." - nos comenta el escritor- "... de hecho  poco a poco  la política de Nuñez de Balboa de negociar con los indios, de llegar a acuerdos, de buscar alianzas para luchar contra otros indígenas, Pedro Arias de Ávila las cambió por políticas de saqueo y de matanzas." Influenciado por los enemigos de Nuñez de Balboa, termina creyendo que este quería usurparle su puesto de Gobernador, por lo que envía a varios hombres comandados por Francisco Pizarro para apresarle y, tras un corto proceso, terminan declarándole culpable de los cargos; por lo que en Enero del año 1519 el conquistador Nuñez de Balboa es decapitado.

Monumento a Nuñez de Balboa - Panamá
No se sabe qué ocurrió con sus restos, pero su cabeza se mantuvo expuesta durante varios días. Tampoco se conoce qué sucedió con su amada princesa Anayashi, pero esta le escribió una bella carta de amor y más tarde bailó para él la Danza Secreta del Sol.


Zona de América del Sur: Perú y Bolivia

El siguiente personaje del que estuvimos hablando fue Francisco de Pizarro, nacido en Trujillo (Cáceres) en el año el 16 de Marzo de 1476 o de 1478, según algunos historiadores. Su  padre, Gonzalo Pizarro Rodríguez de Aguilar, apodado "el romano", combatió junto a Diego García de Paredes, "el Sansón de Extremadura" del que ya hablamos en el primer programa dedicado a los Grandes Guerreros. Además luchó a las órdenes de Gonzalo Fernández de Córdoba, "el Gran Capitán". Cuando contaba con 20 años, Francisco Pizarro siguiendo los pasos de su padre, se alistó a los tercios y combatió también bajo las órdenes de "el Gran Capitán" en las campañas de Nápoles.

Francisco Pizarro (1671) | John Ogilby
De cómo se conocieron Francisco Pizarro y Núñez de Balboa ya hemos hablado en el punto anterior; pero continuando con la historia, se puede afirmar que Francisco Pizarro es el conquistador español que más territorios ha aportado a la Corona. Hizo tres importantes expediciones, pero el autor durante la conversación comenta que habría que destacar la segunda. En el año 1527 tras pasar años de calamidades, llegan a la Isla del Gallo. Pizarro dándose cuenta que podría haber un motín, realizó una acción cuya imagen ha pasado a la historia plasmada en múltiples lienzos. Esta acción consistió en trazar una línea en la arena de la playa e indicó a los hombres que tenían que decidir si seguir hacia adelante, o volver a Panamá donde ya conocían todo. Sólo trece hombres pasaron junto a él la raya, los que se llamaron "Los Trece de la Fama"

Pizarro y los Trece de la Fama | Juan Lepiani
Tras esta segunda expedición en la que Pizarro llegó a ser herido y al finalizarla decide regresar a España donde consigue entrevistarse con Carlos I, quien le entrega las Capitulaciones para Conquista del Imperio Inca; en estas Capitulaciones el Emperador nombra como Capitán a Pizarro, dejando al margen a su socio, Almagro, siendo este el inicio de las hostilidades entre los que fueron socios y amigos.

Con este permiso real Pizarro marcha hacia Panamá desde donde en enero de 1531 parte, con un contingente de menos de 200 y 37 caballos, hacia la conquista del Imperio Inca, que en esos momentos vivía una guerra civil. Esta lucha fratricida tenía su origen en la sucesión de Huayna Cápac, Emperador Inca. A su muerte, su hijo Ninan Cuyuchi debía sucederle en el trono, pero falleció poco tiempo después sin dejar descendencia ya que era un niño. El siguiente en la linea sucesoria era Huáscar, quien se enfrentó a su hermano Atahualpa por no rendir homenaje a los Emperadores fallecidos y por no rendirle pleitesía como futuro Emperador.

En la Batalla de Tumi-pampa las fuerzas de Huáscar derrotaron a las de Atahualpa que incluso llegó a ser hecho prisionero, pero pudo escapar y rehacer sus huestes con el apoyo de los quiteños con los que consiguió la victoria en la Batalla de Quipaypampa, donde tras vencer ordenó saquear Cuzco y encarcelar al legítimo Emperador, su hermano Huáscar.

Con este ambiente bélico se produce la entrada de Pizarro y los españoles en el Imperio Inca, por el que fueron avanzando hasta llegar a la ciudad de Cajamarca, donde los españoles se quedaron atónitos al contemplar el campamento inca con más de 40.000 hombres. Francisco Pizarro decide enviar emisarios al campamento inca, donde se cita a Atahualpa en la Plaza Central de Cajamarca. Debido a la superioridad, en número, de las tropas de Atahualpa, el inca ideó un plan por el que acompañado de 4.000 hombres con armas ocultas con la intención de atacar y matar a los españoles.

"El golpe de mano dado por Pizarro en Cajamarca es magnífico y tiene que estar en todos los manuales de Historia militar."

Cuando Atahaulpa y sus hombres llegan a la Plaza Central se la encuentran vacía, únicamente un clérigo, Vicente de Valverde, y un intérprete, Felipillo, acuden ante ellos. El clérigo le presenta la Biblia y le indica que debe convertirse al cristianismo y aceptar el poder del Rey de España. Atahualpa no acepta y decide lanzar la Biblia al suelo, siendo esa la señal con la que Pizarro y sus hombres entran montados a caballo, pillando por sorpresa a los incas que en plena avalancha terminaron matándose entre ellos. Mientras esto ocurría, los generales de Atahualpa decidieron no intervenir intentando sacar algún tipo de beneficio en la caída de su líder. Finalmente, Pizarro consiguió llegar hasta Atahualpa y hacerle prisionero.

Captura de Atahualpa
La captura de Atahualpa | John Everett Millais
Atahualpa intentó comprar su libertad ofreciendo a Pizarro llenar una habitación hasta el techo de oro y otras dos de plata. Pizarro las aceptó, pero no podía, ni debía, liberar al líder inca ya que éste una vez libre reorganizaría un potente ejército con el que podría aniquilar a los españoles. Finalmente llegaron a oídos españoles las noticias de que Atahualpa había ordenado asesinar a su hermano Huáscar, por lo que fue llevado a juicio acusado de homicida, fratricida, regicida, incesto, hereje y asesino, siendo encontrado culpable. Finalmente, el 26 de julio de 1533 era ejecutado mediante garrote vil.

La muerte de Atahualpa y de Huáscar dejaba descabezado al Imperio inca, por lo que el avance de Pizarro, reforzado con tropas quechuas que deseaban expulsar a los quiteños traídos por Atahualpa, fue relativamente fácil hasta llegar a Cuzco el 14 de noviembre de 1533, donde fue recibido como un libertador. 

"Mientras que en el resto de países de Europa veían como una aberración el mezclarse o casarse con los indígenas, los españoles lo hicieron sin ningún problema. De hecho Pizarro se casó con una hermana de Atahualpa, y de esa unión nació la primera noble mestiza, Francisca de Pizarro Yupanqui"  afirma Jesús Ángel Rojo.

Tras la conquista del Imperio inca se aplicaron las Capitulaciones de Toledo que como habíamos dicho anteriormente, fueron aprobadas y firmadas por Carlos I. El problema principal surgía, según nos comenta el escritor, porque no se conocían los mapas completos; entonces Almagro exigía que la urbe de Cuzco entrara dentro de los límites de su gobernación, mientras que Pizarro pedía lo contrario. Decidieron que fuera el Rey quien decidiera, por lo que parte a la península su hermano Hernando Pizarro, mientras paralelamente, Almagro inicia la conquista de Chile. Esta expedición resultó un desastre, por lo que sus generales aconsejaron a Almagro que se tomara Cuzco. Aunque Almagro estaba mayor y enfermo, cede a sus presiones por lo que se inicia una guerra civil entre los "almagristas" y los "pizarristas", que termina con el ajusticiamiento de Almagro en Lima en el año 1538. Aunque estas rencillas no finalizaron ahí, y finalmente en el año 1541 los seguidores del hijo de Almagro terminaron asesinando a Pizarro.


Zona de América del Norte: Estados Unidos

Finalizamos el recorrido hablando de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, que al igual que nos sucede con los demás personajes, no se conoce la fecha exacta de su nacimiento, barajándose los 1488 o 1490. Lo que sí podemos afirmar es que nació en el seno de una familia hidalga. En 1512 se alistó para combatir en la llamada Liga Santa, que recordemos que fue la coalición que se formó entre los Estados Pontificios, Venecia, España, Suiza, el Sacro Imperio Romano Germánico e Inglaterra para luchar contra Francia. 

Alvar Núñez Cabeza de Vaca
El origen de su apellido es histórico, puesto que desciende del mítico pastor Martín Alhaja, que en la Batalla de las Navas de Tolosa (1212) indicó a los cristianos la ruta para atravesar Despeñaperros (Jaén) sin cruzarse con los sarracenos dibujándoles un mapa en el cráneo de una cabeza de vaca. Según la leyenda, este pastor era San Isidro en forma humana, pero lo cierto es que gracias a esta intervención divina o no, se consiguió la victoria. En señal de gratitud, el rey Alfonso VII de Castilla nombró al pastorcillo hidalgo ,y le premio con un escudo de armas en el que aparecía una cabeza de vaca, dando comienzo así al linaje de los "cabezas de vaca".

Leyenda pastorcillo Marín Alhaja | Navas de Tolosa (1212)
Nuestro personaje, partió hacia el Nuevo Mundo el 17 de Junio de 1527 de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) junto a su sirviente Estebanico, de origen marroquí, como tesorero y alguacil mayor de un convoy que mandaba Pánfilo de Narváez. Aunque esta expedición contaba con una buena logística, estuvo marcada por el infortunio en forma de tormentas, deserciones, enfermedades... incluso nos comenta Jesús A. Rojo que una leyenda cuenta que una mora leyó la mano a uno de los participantes de la expedición antes de salir del puerto, y vaticinó que practicamente todos morirían y, el que consiguiera salvarse sería por la gracia de Dios.

El 18 de Abril de 1528 consiguieron llegar a la Bahía de Tampa y desembarcaron; no encontraron ni alimentos ni riquezas, pero lo peor fue cuando al regresar, encontraron que no estaban los barcos. Fabricaron como pudieron unas barcas básicas y se lanzaron por la costa desde la Florida hasta la desembocadura del río Misisipi. Las tormentas hicieron que las embarcaciones se separaran, terminando nuestro protagonista en lo que denominó la Isla de Malhado ("La Isla de la Mala Suerte"). Muriendo Narvaez, Cabeza de Vaca y el pequeño grupo de hombres que le acompañaba, fueron apresados y hechos esclavos por los indígenas de la zona. Les obligaron a curar a los heridos, y casualmente, nuestro héroe consiguió salvar a varios, por lo que los indígenas empezaron a pensar que tenía algún tipo de poder. Ayudándose de los conocimientos que había adquirido a lo largo de su experiencia militar, fue sobreviviendo curando gente; de hecho, es recordado por realizar la que se podría tomar como la primera operación de corazón conocida con final exitoso.

Cabeza de Vaca operación de corazón | http://mrharrisontxhistory.weebly.com/spanish-explorers.html

"Nos han contado la Odisea de Ulises, pero Cabeza de Vaca no es un cuento, es de verdad; Cabeza de Vaca recorrió 12.000 km, recorrió los Estados Unidos de costa a costa hasta que llegó a México... y además lo hizo sin hacer nada malo a nadie, no hay nada que se le pueda echar en cara." - afirma nuestro invitado. 

Tras 6 años siendo prisionero, consiguió escapar junto a otro español que estaba en la isla, Lope de Oviedo. Empezaron a caminar hacia el oeste hasta que se adentraron en las frondosas praderas de los las tribus de los indios americanos, como por ejemplo los Siux. Intentemos imaginar lo que pasaría por sus cabezas cuando vieron a los enormes y hermosos bisontes en manada correr por esas verdes praderas... Su acompañante decidió darse la vuelta, pero Cabeza de Vaca continuó y se relacionó con las tribus, que empezaron a seguirle como si fuera un Mesías. Continuando con su camino, en el año 1534 se encontró con tres miembros de la expedición de Narvaez, que al verse frente a tal cantidad de indios, llegaron a pensar que era una especie de invasión; pero cuál sería su sorpresa al ver a su antiguo compañero de expedición acompañado de todos esos seguidores.

En 1537 regresa a España, donde en 1540 el Rey Carlos I le da una capitulación para sustituir a Pedro de Mendoza, que había fallecido poco antes en Argentina. Le nombra Capitán General, Gobernador y Adelantado de la zona del Río de la Plata, y a cambio, Cabeza de Vaca sufragaría con ocho mil ducados la campaña.

Parte desde Cádiz con 3 barcos nuevamente a la aventura y, llegando al año siguiente en 1541 a Santa Catalina (Brasil), se encuentra con la muerte del Gobernador que había designado Pedro de Mendoza antes de fallecer  y además, del abandono de la ciudad de Santa María del Buen Aire (Argentina), con la retirada de la colonia española trasladando la capital a Asunción (Paraguay).

Decide ir por tierra hasta Asunción, como años antes había hecho el portugués Alejo García. Y es en este camino en el que se encuentra con las Cataratas de Iguazú, a las que bautiza como "Saltos de Santa María", afirmando que son un "pequeño salto de agua".

Viaje de Cabeza de Vaca | Ferrer-Dalmau
Ya en marzo de 1542 llega a la ciudad de Asunción, donde se hace cargo del Gobierno intentando llegar a acuerdos con grupos indígenas para calmar la situación y dar estabilidad a la zona. Estas medidas le provocan enfrentamientos con los capitanes que anteriormente "gobernaban la ciudad" que se levantan contra él, pero que finalmente son derrotados, pero Cabeza de Vaca comente el error de no ajusticiarlos, y decimos que fue un error ya que estos capitanes posteriormente le acusaron de querer crear un reino independiente y ser un dictador. Estas acusaciones llegaron a España y el Rey mando arrestar a Cabeza de Vaca que fue condenado a ser deportado a Orán, aunque posteriormente vuelve al país y ejerce como Juez en la Casa de Contratación de Sevilla.

"La aventura de Cabeza de Vaca no tiene parangón en la Historia, es un personaje esencial para conocer la Historia de los Estados Unidos y la Historia de España; falta un homenaje a la gran odisea del primer caminante europeo en América."


Esperamos que hayáis disfrutado de estos increíbles y bellos relatos de la historia acompañados de nuestro invitado Jesús Ángel Rojo y su libro "Los Invencibles de América".

Cañón del Colorado
Descubrimiento español del Cañón del Colorado | Ferrer-Dalmau

viernes, 22 de julio de 2016

Los Ptolomeos. El ocaso de Egipto

En el programa de esta semana hemos hablado de la última de las dinastías faraónicas que reinaron en Egipto. Con la dinastía Ptolemaica llegaría el ocaso de una de las civilizaciones míticas de la historia, la civilización egipcia.


Situación política
Tras la muerte de Alejandro Magno en Babilonia en el año 323 a C,comenzó un periodo convulso dentro del imperio alejandrino. Debido a que el hijo póstumo que tuvo con la princesa Roxana, Alejandro IV, era demasiado pequeño para reinar, todo su imperio se repartió en satrapías. Y además, en este complicado puzzle político nos encontramos con el medio hermano de Alejandro Magno, Filipo Arrideo, hijo ilegítimo de Filipo II de Macedonia con una bailarina de TesaliaDecían las crónicas de la época que tenía las capacidades mentales mermadas, por lo que ni él ni su madre Olimpia le habían visto nunca como un peligroso pretendiente al trono de Macedonia. 

Recordemos cuando hablamos en el programa y en la entrada dedicada a Alejandro Magno que durante la persecución que hizo al líder persa Darío III tras su victoria en la Batalla de Issos (333a C), terminó llegando a Egipto un año después y, quedó prendado de su cultura y su civilización. Al principio le tomaron como un emisario persa, para finalmente verlo como un libertador, y reconocerlo como Faraón.


Alejandro Magno
Alejandro Magno, reconocido como Faraón y libertador por los egipcios
Tras la muerte de Alejandro Magno, el imperio se dividiría en diferentes satrapías, y estas quedarían gobernadas por los distintos generales de confianza de Alejandro, recayendo Egipto en Ptolomeo. Sin embargo, el Faraón era Filipo Arrideo, que aunque no llegó a dirigirla directamente puesto que ese peso recayó como decíamos en el sátrapa Ptolomeo, fue usado como un títere político, hasta su asesinato y el de su esposa por parte de Olimpia en el año 316  a C. Tras esto, fue reconocido Alejandro IV como faraón, pero poco le duró puesto que hubo una persona que se encargó de eliminar totalmente la sangre de uno de los mejores generales que nos ha dado la historia. El culpable fué Casandro, el hijo de Antípatro, que había sido la persona que Alejandro había designado para gobernar Macedonia en su ausencia. Casandro, mandó eliminar a Olimpia y, cogió como rehenes a Roxana, que había sido la esposa de Alejandro Magno, y a su hijo. En estos momentos el pequeño Alejandro IV era, como comentábamos, el faraón legítimo de Egipto, e incluso tras su asesinato en el año 311a C Ptolomeo siguió presentándose durante unos años simplemente como sátrapa o gobernador de Egipto.

Las luchas por el poder entre los sátrapas continuaba, hasta que Antíoco I que pretendía quedarse con todo el imperio, se declara rey en Siria y, entonces todos los demás comienzan a hacerlo, entre ellos Ptolomeo en Egipto que pasará a ser coronado como faraón con el nombre de Ptolomeo I en el año 304 a C, haciendo además que el día de su coronación coincida con el de la muerte de Alejandro Magno, el 13 de Junio, tal vez como intentando simular una especie de continuidad.


Dinastía Ptolemaica

PTOLOMEO I, Soter ("el Salvador") reinó hasta los 84 años y, su reinado supuso una gran época de esplendor para Egipto. Entre sus obras célebres está por ejemplo la construcción del mítico Faro de Alejandría que se dice pudo alcanzar más de 100 metros de altura y fue una de las Siete Maravillas del Mundo Clásico y, logró reunir un gran número de territorios, entre ellos Chipre, parte de Libia y Palestina.

Ptolomeo I, Soter

A su muerte, le sustituyó su hijo Ptolomeo II, Filadelfo, ("el que ama a su hermana"), y recibe este sobrenombre debido a que se casó en segundas nupcias con su hermana Arsínoe II. Continuó con la política de esplendor de su padre, mejorando y aumentando la Biblioteca de Alejandría, y fundó nuevas ciudades a lo largo de la costa del Mar Rojo con la intención de facilitar y mejorar el comercio con zonas como Arabia o la India

Tras su muerte, le sustituyó Ptolomeo III, Evergetes ("el Benefactor"). Ofreció a su hermana Berenice Sira al Rey Seléucida Antíoco II, en virtud de los acuerdos de paz. Además de esto, la princesa venía acompañada de una gran dote, por lo que Antíoco II repudió a su esposa Laodice y a sus dos hijos para casarse con la princesa egipcia. Tras la muerte del faraón Ptolomeo II, Filadelfo, Antíoco II se considera libre de mantener el acuerdo de su matrimonio con la hija del faraón fallecido, por lo que la repudia y, vuelve a llevar a su lado a Laodice. Sin embargo, esta mujer no había olvidado ni perdonado lo sucedido, por lo que al poco tiempo envenenó a Antíoco II y dió orden de asesinar a Berenice Sira y al hijo que había tenido con Antíoco.

El nuevo faraón quiso vengar estas muertes, por lo que movilizó su ejército contra Seleuco Calinico, el heredero del Reino Seléucida hijo de Laodice y Antíoco. Debe su apodo de "Evergetes" a que en estas luchas aprovechó para recuperar antiguas estatuas y material que habían sido llevadas allí por los persas cuando conquistaron en el pasado Egipto.

Ptolomeo III, Evergetes

Anacoresis y decadencia de la civilización

En los años posteriores, se produce este fenómeno que consiste en el abandono del campo por parte de los campesinos egipcios que eran explotados fiscal y humanamente; este cambio provoca un incremento del pillaje y la inseguridad en Egipto aumenta. Es un periodo convulso marcado por las rebeliones, tanto internas como externas. Y llegados a este punto, damos un salto en el tiempo aterrizando en el año 180 a C, cuando sus protagonistas comienzan a luchar por el poder de una manera tan cruenta que arrastran consigo todo el esplendor de la civilización egipcia.

En este año, Ptolomeo V Epífanes es asesinado por sus propios generales y, al poco tiempo, morirá también su esposa, la primera de las Cleopatras, hija del Rey Seléucida Antíoco III. Como tenían 3 hijos, se produce un Triunvirato, ya que eran aún menores. Ptolomeo VI, Filometer contrae matrimonio con su hermana Cleopatra II. Y entre los hermanos varones, acordaron que mientras él reinaba en Egipto, el hermano menor reinaría sobre Cirene.



De la unión entre los hermanos nació un hijo que hubiera sido Ptolomeo VII, Filometer si no hubiera muerto poco tiempo antes que su padre, el faraón, que también falleció en el mismo año debido a una herida de guerra en una de las campañas en Siria; pero aún les quedaba un hijo menor que se postulaba faraón. Sin embargo, Cleopatra II se casa con su otro hermano, que pasa a ser Ptolomeo VIII, Fiscón ("el Gordo") y, en su ascenso al trono, gesta el asesinato de ese niño para asegurarse que sólo su futura descendencia sea la que llegue a reinar. De este matrimonio, nace Ptolomeo Menfites, pero con los años el faraón decide casarse con su sobrina Cleopatra III.



Cleopatra II consigue el apoyo del pueblo alejandrino y se levanta contra su esposo y hermano, por lo que en el año 131 a C, el faraón junto a su nueva familia deben huir de Egipto, llevándose consigo además al hijo del anterior matrimonio, al cuál asesina y envía la cabeza a su madre. Al no haber descendiente varón en esos momentos, Cleopatra II fue declarada reina única, comenzando así una guerra civil que termina, cuando Ptolomeo VIII, Fiscón reconquista Alejandría en el año 127 a C y, Cleopatra II debe huir a Siria. Tras años de negociaciones, consiguen llegar a acuerdo y se vuelve a producir un triunvirato entre Ptolomeo VIII, Cleopatra II y Cleopatra III.


A la muerte de Ptolomeo VIII, Fiscón en el año 116 a C, deja estipulado en su testamento que reinaría su esposa Cleopatra III y el hijo que ella prefiriera. Aunque su favorito era Ptolomeo X Alejandro I, termina aceptando al elegido del pueblo, su hijo mayor Ptolomeo IX, Látiro ("el Garbanzo"). Al poco tiempo fallece Cleopatra II, no se sabe si por muerte natural aunque se sospecha claramente de su propia hija y, el faraón contrae matrimonio con su hermana Cleopatra IV; pero las intrigas de su madre terminan con el matrimonio en  menos de 1 año, consiguiendo que la repudiara y tuviera que huir al reino Seléucida, donde se casará con Antíoco IX.

Cleopatra III

El faraón decide casarse entonces con su otra hermana, Cleopatra Selene. Pero hacia el año 107 a C, la madre de ambos, Cleopatra III, consigue deshacerse de él acusándole frente al pueblo de intentar asesinarla, por lo que el faraón termina huyendo y empieza el reinado de Ptolomeo X Alejandro I. Este nuevo faraón es un hombre ambicioso y cruel, que durante su reinado cometió todo tipo de barbaridades, entre ellas, no dudó en profanar la tumba del Alejandro Magno robando el sarcófago de oro y los tesoros para pagar a sus soldados. Se casó con su madre, Cleopatra III, a la cuál asesinó en el año 101 a C. Se casó entonces con su sobrina Cleopatra Berenike III, hija de su hermano Ptolomeo IX. Sus atropellos a la población, unido a la ayuda que había prestado a los judíos, sublevó a los alejandrinos, a sus mercenarios y al clero contra él, por lo que se vio obligado a huir buscando refugio en Asia Menor.

Ptolomeo IX, Látiro
Los alejandrinos llaman entonces al faraón legítimo Ptolomeo IX Látiro que nuevamente reina en este segundo periodo desde el año 88 a C hasta su muerte en el 81 a C. Muerto en combate también Ptolomeo X, queda como monarca su viuda Cleopatra Berenike III, pero no la dejan reinar sola y es presionada a  casarse con su primo-hijastro Ptolomeo XI hijo de Ptolomeo X. El nuevo faraón asesina a los pocos días a su esposa; este acto hace que el pueblo se levante en su contra y sea asesinado.

Llegamos a un punto en el que los expertos en el mundo egipcio aun no han conseguido llegar a un consenso y se mantienen dos versiones. Según la versión que se quiera dar por correcta,  Ptolomeo X o Ptolomeo XI legó todo su reino a Roma en caso de muerte sin descendencia. No obstante, en estos momentos había una descendiente viva legítima, Cleopatra IV, que recordemos abandonó a su hermano y esposo Ptolomeo IX cuando tuvo que huir a Chipre debido a la acusación de intento de asesinato de su madre Cleopatra III y que situó en el trono a su hermano, Ptolomeo X. Pero no era bien vista por la población, ya que huyó al Imperio Seléucida casándose con Antíoco X. Poco pudo reclamar de todas formas, porque unos años después fue asesinada por el Rey de Armenia durante una invasión. 

El pueblo egipcio coronó a Ptolomeo XII, que era un hijo bastardo de Ptolomeo IX “Látiro”. Por el hecho de ser bastardo, se cuestionó bastante su legitimidad, por lo que intentó en todo momento buscar el apoyo del Senado Romano, incluso llegando al soborno, como hizo con Julio César cuando éste era Cónsul en el año 59 y, gracias a estas acciones consiguió ser reconocido como Faraón de Egipto por Roma. 

Los datos que se tienen de él es que fue mal gobernante, no cuidaba al pueblo, de hecho su sobrenombre es “Aulettes” que significa “flautista” porque solía dedicarse a hacer fiestas donde se emborrachaba hasta la extenuación y, a exhibirse en ellos tocando la flauta. 

Ptolomeo XII
Ptolomeo XII "Aulettes". Bajorelieve del Templo de Edfu
En el año 58 se produce una gran revuelta en Alejandría, el pueblo se levanta contra el gobernante debido a la pérdida de Chipre. Entonces se dirige a Roma para conseguir ayuda militar, dejando como regentes a una de sus hijas, Berenike IV, y además otra mujer que según la fuente que se consulte, puede ser su esposa Cleopatra V o su hija, Cleopatra VI. Un año después, esta mujer moriría, por lo que sólo queda como regente única su hija primogénita Berenike, que se levanta contra su padre.

Finalmente, Ptolomeo XII  “Aulettes” consigue al final el apoyo romano y, contará con hombres de la talla de Marco Antonio y de Antípatros de Idumeo, que será padre del futuro Herodes el Grande. Cuando consigue establecerse nuevamente en el poder tras la toma de Alejandría y del Delta, ejecuta a su hija Berenike. Compartirá entonces trono con su hija Cleopatra VII hasta que muere en el año 51.

Cleopatra VII
Cleopatra VII del Altes Museum de Berlín
Cleopatra VII nació en el año 69 a.C. y con tan solo 14 años ya era famosa en Egipto por su facilidad para hablar idiomas, se sabe que manejaba a la perfección griego, hebreo, sirio, egipcio y arameo. Asimismo destacaba en astronomía, medicina y matemáticas. Pero había algo que la hacía más, aun si cabe, destacable y que Plutarco definió como “… su trato era tal, que resultaba imposible resistirse. Los encantos de su figura, secundados por las gentilezas de su conversación y por todas las gracias que se desprenden de una feliz personalidad, dejaban en la mente un aguijón que penetraba hasta lo más vivo. Poseía una voluptuosidad infinita al hablar, y tanta dulzura y armonía en el son de su voz que su lengua era como un instrumento de varias cuerdas que manejaba fácilmente y del que extraía, como bien le convenía, los más delicados matices del lenguaje”.

En en año 51 a. C. ascendió al trono y tuvo que casarse con su hermano Ptolomeo XIII Dionisio II, que por entonces apenas tenía 10 años. Eso sí, su padre había dejado reflejado en su testamento que el albacea de su testamento sería un romano, Pompeyo, quien hacer cumplir el testamento y casar a los hermanos. 

Pompeyo, primer albacea del testamento de Ptolomeo XII, en la Ny Carlsberg Glytothek 
Cleopatra VII era muy ambiciosa, por lo que dejó fuera de la toma de decisiones a su marido y junto Dioiketes, su Ministro, tomó las decisiones más importantes como la de solucionar las tensiones que existían en ese momento con Roma, que estaba enfrascada en esos momentos en una cruel guerra civil. Cleopatra trató entonces de asegurarse el apoyo de Roma y tomó partido por Pompeyo durante la guerra que le enfrentaba con Julio César. Este apoyo a Pompeyo era una especie de devolución al apoyo que anteriormente  había brindado a su padre. 

Finalmente Ptolomeo XIII, manejado por Potino, Aquilas y Teodoto, expulsó a su hermana del trono y la impuso el castigo del exilio, aunque la dejó escoger el lugar, siendo Siria la elección de Cleopatra ya que creía que allí tendría más facilidad para reunir un ejército con el que marchar contra su hermano. Mientras esto sucedía, Pompeyo que había sido derrotado por Julio Cesar en el Batalla de Farsalia se presentó por sorpresa en Alejandría con la idea de solicitar tropas al faraón Ptolomeo XIII. Sin embargo, el faraón siguió las recomendaciones de sus consejeros y decidió, no solo no prestar ayuda a Pompeyo, si no que ordenó su ejecución en ese mismo momento. De esta manera, Pompeyo era asesinado ante los ojos de su esposa, y Ptolomeo XIII pensaba que tras prestar este servicio a Julio Cesar, éste le ayudaría en su lucha contra Cleopatra VIII.

Julio Cesar
Julio Cesar, primer amor de Cleopatra VIII
No obstante, los planes no salieron según lo diseñado por Ptolomeo XIII y sus colaboradores, ya que pocos días después Julio Cesar llegaba a Alejandría en persecución de Pompeyo y al tener conocimiento de la ejecución de su antiguo amigo, yerno y posterior enemigo, entró en cólera ya que su intención era capturarle con vida, y quizá incluso perdonarle. Julio Cesar quería dejar la crisis egipcia zanjada,  y haciéndose salvaguarda del testamento del padre de Cleopatra VII y Ptolomeo XIII, les convocó a una reunión para poner fin a las hostilidades. Cleopatra, que no se fiaba de las intenciones de su hermano, envió emisarios que se reunieron con Julio Cesar para conocer de primera mano las intenciones del romano, cuando éste les expuso que únicamente buscaba alcanzar la paz, Cleopatra accedió a llevar a cabo la reunión. No obstante, sabía que si los hombres de su hermano conseguían alcanzarla antes de llegar a la reunión le darían muerte, por lo que tomó muchas precauciones para llegar a Alejandría. Según narra la leyenda, Cleopatra se hizo envolver en una alfombra haciendo ver a los hombres de su hermano que era un regalo para Julio Cesar, y de esta manera se presentó ante el romano para pedirle que se pusiera de su lado en la batalla contra su hermano.
Julio César y Cleopatra
Encuentro de Julio César y Cleopatra de Jean-Léon Gérôme.
En este encuentro se sospecha que Julio Cesar quedó prendado de los encantos de Cleopatra, algo que según parece le quedaba claro a todos, ya que Ptolomeo XIII cuando se reunió con Julio Cesar vio clara la situación y no aceptó los términos de paz que se le imponían. Tras salir de la reunión emprendió una huida en la que dio a conocer a los habitantes de Alejandría la relación entre su hermana y el romano intentando de esta manera levantar al pueblo contra la nueva pareja. Julio Cesar, que como dijimos anteriormente, buscaba alcanzar una paz en la zona, dio orden a sus hombres para que atrapasen a Ptolomeo XIII. Tras este incidente, se cerró un acuerdo en el que Ptolomeo XIII recibía la isla de Creta, Cleopatra VII gobernaría en Egipto, y los hermanos menores Ptolomeo XIV y Arsinoe IV recibirían Chipre. 

Ptolomeo XIII no aceptó estos términos y, a pesar de ser prisionero de Julio César, consiguió el apoyo en su hermana Arsinoe y se levantan contra Julio Cesar y Cleopatra VII, reuniendo una fuerza de 20.000 hombres con los que atacaron Alejandría. En uno de los combates, los sublevados contra Julio Cesar intentaron apoderarse del Gran Puerto de la ciudad, y para evitar que cayeran en sus manos, César prefirió quemar sus naves, provocando un gran incendio que alcanzó la ciudad. Esta guerra civil duró meses, y Julio Cesar se vio obligado a liberar a Ptolomeo XIII, al que tenía como rehén, pero fue una jugada inteligente por parte del romano, ya que conocía de sobra a su rehén y sabía que su capacidad militar era nula, por lo que una vez libre y al mando del ejército rebelde, la victoria se acercaba. Además, tropas de refuerzo estaban llegando por lo que esta liberación le servía para ganar tiempo. Estos refuerzos y la incompetencia de Ptolomeo, ayudaron a Julio César para empujar a los sublevados hacia el Nilo, donde una desordenada huida provocó una serie de hundimientos de barcas que causaron más bajas que el propio ataque de los hombres de Julio Cesar. Entre los caídos en este caos se encontraba Ptolomeo XIII.

La guerra civil había finalizado en Roma, Cleopatra VII recuperaba el trono, pero debía casarse con su hermano Ptolomeo XIV Filópator II, un niño de apenas 10 años, con lo que nuevamente tenía plenos poderes. Por su parte, la otra líder de los sublevados, Arsinoe, fue enviada a Roma como prisionera y tuvo que desfilar encadenada. 

Mientras Julio César y Cleopatra vivieron como pareja durante varios meses en Egipto, y de esa relación nació en junio del 47 a. C., Ptolomeo XV, conocido como Cesarión.

Cleopatra y Cesarión
Cleopatra y Cesarión en el Bajorrelieve del Templo de Dendera.
La nueva familia visitó dos veces Roma, aunque Cleopatra no fue aceptada por el pueblo romano, y durante su segunda visita a Roma Julio César fue asesinado, 15 de marzo del 44, y Cleopatra perdía, además de su amante, a su poderoso aliado, por lo que abandonó Roma y junto a Cesarión regresó a Egipto. Pero a su regreso se encontró con un panorama político distinto, ahora su esposo-hermano Ptolomeo XIV quería aumentar su parcela de poder en detrimento de Cleopatra, y ésta decide envenenarle y colocar a su hijo Cesarión, que tenía 4 años, como Corregente junto a ella. 

muerte de Julio César
La muerte de Julio César de F.H. Fuger. 
No obstante, es en este periodo cuando aparece otro de los hombres importantes en la vida de Cleopatra, Marco Antonio. Este general era amigo de Julio César, y persiguió a los culpables de su asesinato levantando al pueblo romano contra ellos. No obstante la situación política en Roma estaba enquistada entre los que apoyaban un Triunvirato formado por Marco Antonio, Octavio (sobrino-nieto de Julio Cesar) y Lépido contra los que pedían una república. Este conflicto desencadenó una guerra civil, y Marco Antonio se vio empujado a solicitar la ayuda de Cleopatra. Tras distintas negativas, Cleopatra accedió a reunirse con el romano siempre y cuando este encuentro se celebrase en suelo egipcio, la solución fue sencilla, se celebró a bordo del barco del romano que estaba anclado en puerto egipcio. En este reunión Cleopatra debía demostrar su poderío, por lo que su barca fue empujada por remos de plata, se colocaron velas púrpuras y ella fue vestida como Afrodita, la diosa del amor.
Busto de Marco Antonio. Museos Vaticanos
Tal como había pasado con Julio Cesar, Marco Antonio se enamoró de la egipcia desde un primer momento, pero su historia de amor duró poco, ya que en el año 40 a C. Marco Antonio debía retornar a Roma para casarse, tal como había prometido, con Octavia, la hermana de su compañero Octavio. No obstante, Cleopatra estaba embarazada en esos momentos, y meses después nacieron unos gemelos: Cleopatra Selene II y Alejandro Helios

Marco Antonio y Cleopatra no volvieron a reencontrarse hasta cuatro años después, cuando aprovechando las campañas contra los partos, el romano marchó a Roma donde, sin repudiar a la que era su esposa, se casó con Cleopatra, un hecho que le generó la enemistad de su antiguo socio y cuñado, Octavio. Marco Antonio como regalo de bodas cedió a su esposa Chipre, Fenicia y Creta, por lo que Egipto volvia a tener la extensión de los primeros Ptolomeos. Meses después de su boda nacía su tercer hijo, Ptolomeo Filadelfo

Como hemos dicho, la relación entre Marco Antonio y Octavio estaba rota, y el segundo aprovechó su poder sobre el Senado y el pueblo romano para hacer ver que Marco Antonio era un muñeco en manos de Cleopatra y que esta relación supondría graves problemas para Roma. En el año 38 a.C. expiraba la validez del triunvirato, momento que aprovecharon para intentar denostarse el uno al otro. Marco Antonio repudió a Octavia y Octavio abrió ante el pueblo romano el testamento de Marco Antonio en el que entregaba posesiones romanas a Cleopatra, pretendiendo además trasladar la capitalidad del Imperio de Roma a Alejandría. Ante esto, el Senado romano declaró la guerra a Egipto

A pesar de la superioridad numérica del ejército de Marco Antonio, el de Octavio era más disciplinado, y fiel reflejo fue la batalla naval de Accio, donde las hábiles tácticas de Agripa, partidario de Octavio, permitieron que sus barcos se pusieran frente a la pequeña flota de Cleopatra. La reina, ante la visión de los poderosos barcos romanos ordenó la retirada. Una retirada que vio Marco Antonio y partió tras su amada, dejando atrás a sus hombres que sufrieron una aplastante derrota. Pocos días después, el victorioso Octavio entraba en Alejandría y Marco Antonio fue víctima de un engaño en el que se le hizo creer que Cleopatra había fallecido, entristecido por la noticia, Marco Antonio se suicidó. Octavio ahora tenía vía libre para hacerse con Cleopatra y exhibirla como una pieza más en la tradicional ceremonia conocida como Triunfo en Roma, pero ella supo adivinar el futuro que la esperaba y decidió suicidarse. Con su muerte acababa la dinastía ptolemaica y la independencia de Egipto, ya que desde ese momento se convertiría en la Provincia romana de Egipto.
muerte Cleopatra
La muerte de Cleopatra de Jean André Rixens

viernes, 15 de julio de 2016

Trajano. El primer Emperador hispano.


El 18 de septiembre del año 53 en la antigua ciudad romana de Itálica, en Hispania, venía al mundo un pequeño al que llamaron Marco Ulpio Trajano. Este niño pertenecía al linaje turdetano de los Traii, que habían sido adoptados por los Ulpios, una familia italiota que residía en Itálica, pero 63 años después, cuando nuestro invitado falleció en Selinus de Cilicia (Asia Menor) su nombre era el fiel reflejo de su ascenso en la vida, sus coetanios le llamaban Imperator Caesar Divi Nervae Filius Nerva Traianus Optimus Augustus Germanicus Dacicus Parthicus Pontifex Maximus Tribuniciae Potestatis XXI Imperator XIII Consul VI Pater Patriae. Nosotros hoy día le conocemos como el Emperador Trajano.

Retrato Trajano
Busto de Trajano. Museo Capitolino de Roma
Gracias a la intuición política de su padre, un hombre de gran valor, nuestro invitado se trasladó siendo apenas un niño a Roma, la capital, pero el ambiente que se respiraba en la ciudad de las Siete Colinas era muy distinto al que conocía de Itálica. Roma en esos momentos era una víctima más de la locura del Emperador de ese momento, Nerón
1. Situación política de Roma

De sobra es conocida la "locura" que instauró Nerón Claudio César Augusto Germánico durante su mandato como Emperador de Roma (13 de octubre del 54-9 de junio del 68). Si bien los inicios de su reinado estuvieron marcados por una política de buena administración, donde el Senado gozaba de influencia sobre sus decisiones, pronto su comportamiento varió y se convirtió en el monstruo por el que hoy día le conocemos.

Busto de Nerón. Museo Capitolino de Roma
Pero si hay un hecho ocurrido bajo su mandato que ha pasado a la posteridad es el Gran Incendio de Roma del 18 de julio del año 64. La capital ardió durante cinco largos días, y si tomamos por cierto lo contado por Tácito, de los catorce distritos en los que se dividía Roma en esos momentos, cuatro de ellos quedaron arrasados por las llamas. Además, afirma que el Templo de Júpiter fue otra de las víctimas de este colosal incendio. 

El incendio de Roma
El incendio de Roma por Hubert Robert
Un hecho tan común en Roma como un incendio, ya que en verano eran muy comunes en esta ciudad, se convirtió, debido a su magnitud, en un arma política contra el Emperador. De hecho, estas "conjuras" perduraron en el tiempo, y años después historiadores como Suetonio afirmaron que Nerón se vistió con sus mejores galas y cantó mientras veía arder Roma. No obstante, si aceptamos lo narrado por Tácito, Nerón se encontraba en la residencia de verano de Antium, la actual ciudad de Anzio, cuando comenzó el incendio, y que las historias que se contaban sobre el Emperador tocando la cítara o cantando mientras Roma ardía no eran más que simples rumores sin fundamento. Asimismo afirma que al recibir la noticia del alcance del incendio, se trasladó a Roma para dirigir en persona la extinción. Llegando incluso a abrir su palacio para que las gentes que hubiesen perdido su casa no se quedasen en la calle. 

Sea cual sea la realidad, lo que si sabemos que es cierto es que el Emperador desarrolló un nuevo plan urbanístico, en que se incluía un nuevo palacio, Domus Aurea, en parte de los terrenos que el fuego había destrozado. La construcción de una nueva parte de la ciudad y de este nuevo Palacio, requería el ingreso de gran cantidad de dinero en las arcas estatales, y Nerón aumentó los impuestos de las diferentes provincias del Imperio. Este aumento de cargas fiscales provocó la caída del Emperador.

El Gobernador de la Galia Lugdunensis, Cayo Julio Vindex, que ve abusiva la política fiscal que impone Nerón, se levanta en el año 68 contra el poder imperial. Nerón, que no puede permitir que cunda el ejemplo entre el resto de provincias imperiales, ordena a Lucio Verginio Rufo que al mando de sus legiones sofoque la revuelta. Vindex al verse en minoría, declara su lealtad a un hombre que comenzaba a pedir su ascenso al trono, el Gobernador de la Hispania Tarraconense, Servio Sulpicio Galba. No obstante, el poder militar de Rufo acaba con las fuerzas sublevadas de Vindex, quien termina por suicidarse. Galba, por su apoyo a los sublevados, es declarado por Nerón "enemigo público", lo que equivale a una sentencia de muerte.

El Senado, que como sabemos era una de las víctimas de la política de Nerón, decidió dar su apoyo a Galba, al que terminan reconociendo como Emperador y, con el fin de acabar con Nerón le nombran “enemigo público”. Es decir, el castigo que Nerón había impuesto a Galba se volvía ahora en su contra.

La seguridad de Nerón recae en la temible Guardia Pretoriana y enfrentarse militarmente a ellos puede poner en jaque al Senado, por lo que deciden sobornar a Ninfidio Sabino, el Prefecto de la Guardia Pretoriana que secretamente esperaba ser nombrado Emperador, para que junto a sus hombres acaben con la vida de Nerón, quien al verse en peligro decide huir y cuando los guardas pretorianos entran en la Sala donde se hallaba escondido, Nerón ayudado por su con la ayuda de Epafrodito se suicidó. Tras su muerte, Ninfidio Sabino trató de nombrarse Emperador, pero fue asesinado por sus propios hombres.

2. El año de los cuatro Emperadores.

Tras la muerte de Nerón se abre un periodo en la Historia de Roma conocido como “El año de los Cuatro Emperadores”. El primero de ellos fue Servio Sulpicio Galba, al que nombramos anteriormente, quien en su marcha hacia Roma fue apoyado por Marco Salvio Otón, Gobernador de Lusitania, recibiendo de esta manera el apoyo de los pretorianos y del Senado, que lo había escogido antes incluso de la muerte de Nerón.

Galba
Moneda romana en la que aparece en rostro de Galba
Sus primeras medidas fueron tremendamente impopulares ya que intentando recuperar las arcas imperiales, vacías tras Nerón, impuso una fuerte política de impuestos a los ciudadanos. Además, la otra pata sobre la que se cimentaba su poder, el Ejército, se tambaleaba. Como recordaremos, la Guardia Pretoriana apoyó el levantamiento contra Nerón mediante la promesa de grandes recompensas, pero tras hacerse con el poder, Galba se negó a pagar lo prometido

Por otra parte, el apoyo de Marco Salvio Otón no era gratuito, Galba era un anciano de 70 años y deseaba que le nombrase heredero a su muerte, pero los planes de Galba eran otros y nombró heredero a Lucio Calpurnio Pisón Frungi Liciniano, por lo que el apoyo fue diluyéndose al igual que su fama entre los habitantes del Imperio.

El 2 de enero del 69, las legiones de Germania Inferior se negaron a renovar el juramento de lealtad al Emperador y nombraron como Emperador a su líder, Aulo Vitelio. Mientras, Marco Salvio Otón, aprovechó este levantamiento y convenció a la Guardia Pretoriana, para que le apoyasen. El 15 de enero, cinco días después de la adopción de Pisón, Otón acudió a presentar sus respetos al emperador; y tras esto se dirigió al campamento pretoriano donde fue aclamado como Emperador. Después, acompañado por un grupo de pretorianos fue a la caza de Galba, quien fue finalmente asesinado. Su sucesor, Lucio Calpurnio Pisón Frungi Liciniano, fue asesinado igualmente tres días después, siendo nombrado Emperador Marco Salvio Otón.

Otón
Áureo en el que aparece el Emperador Otón

El reinado de Marco Salvio Otón fue corto, pero en su adhesión al trono aceptó añadir el título de Nerón a su nombre y se volvieron a levantar las estatuas de Nerón. Como vimos, Marco Salvio Otón sabía que las tropas en Germania se habían levantado contra su predecesor, pero comprendió la magnitud del levantamiento cuando, tras abrir la correspondencia del anterior Emperador, tuvo conocimiento de que varias legiones al mando de Aulo Vitelio y avanzaban hacia Roma. A la vez, las tropas de Galia, Britania y Recia, se sumaron a este levantamiento, por lo que la situación de Otón era peligrosa.

El avance de las tropas de Vitelio era demoledor y una tras otra las ciudades caían en su mano, mientras esto ocurría, el mando militar de Otón se descomponía cada vez más rápido. Finalmente, y según afirma Dión Casio, con el fin de evitar una masacre fratricida, Otón se suicidaba clavándose una daga en el corazón. De esta manera, y estando tan solo en el mes de abril, Roma tenía un nuevo Emperador, Aulo Vitelio, aunque ahora sería conocido como Aulo Vitelio Germánico Augusto.

Vitelio
Áureo en el que aparece el Emperador Aulo Vitelio
Si tomamos como ciertas las fuentes clásicas, como por ejemplo Suetonio, observamos que el reinado de Vitelio intentó ser una continuación del periodo de Nerón. El nuevo Emperador se entregó a la molicie mediante orgías, grandes banquetes y festividades que sumieron a Roma en una gran crisis económica. Este descontento económico se suma al social, ya que en su carrera hacia Roma su ejército había saqueado todas las ciudades que habían encontrado a su paso, y tras la caída de Roma habían continuado haciéndolo en la capital con el beneplácito del Emperador. Por si fuera poco, también se granjeó la enemistad de la clase senatorial, a la que no devolvía los prestamos pedidos, y si alguien reclamaba el pago de la deuda el Emperador ordenaba su asesinato.

Aparece entonces en escena Vespasiano, que había sido Pretor en tiempos de Calígula y, en el momento de la muerte de Nerón, se encontraba en Jerusalén haciendo frente a la rebelión de los judíos del año 66. Vespasiano, debido a que Vitelio estaba sumiendo a Roma en la bancarrota, fue nombrado Emperador por sus hombres el 1 de Julio del año 69, y tras dejar parte de sus tropas en Judea al mando de su hijo Tito Flavio, marchó hacia Egipto a la par que llegaba a un acuerdo con Cayo Licinio Muciano, el Gobernador de Siria, quien dirigiría sus tropas hacia Roma para enfrentarse con Vitelio.

Vespasiano tomó Egipto con facilidad, con lo que dominaba la base de abastecimiento de grano de Roma, y ponía una soga en el cuello de Vitelio. Mientras, las tropas de Cayo Licinio Muciano llegaban a Italia por el noroeste y, avanzaban sobre Roma a gran velocidad. En diciembre, Vitelio era derrotado totalmente y asesinado por sus propias tropas. Tras el asesinato, su cuerpo se arrojó al Tíber y su cabeza cortada fue paseada por las calles de la capital. De esta manera, Vespasiano era nombrado Emperador.

3. Fin del Año de los Cuatro Emperadores. Los Flavios.

Con Vespasiano termina el año de los Cuatro Emperadores, ya que su mandato duró casi 10 años y fue el fundador de la dinastía Flavia, que englobó a tres emperadores.

Busto de Vespasiano. Museo Capitolino de Roma
Dentro del Reinado de Vespasiano se produce el ascenso de la familia de nuestro invitado de hoy, Trajano, ya que su padre se posicionó desde un principio a favor de Vespasiano en su lucha contra Vitelio. En agradecimiento por este apoyo, Vespasiano promueve el ascenso de los Trajano a la clase senatorial de Roma. Por su parte, Marco Ulpio Trajano fue ascendiendo dentro del escalafón militar, demostrando grandes dotes de mando que hacían que los hombres que se encontraban bajo él le siguiesen ciegamente.

En el año 76, el padre de Trajano fue nombrado Gobernador en Siria, y nuestro invitado de hoy le acompañó hasta allí, donde se le dio el mando de una legión romana.

Mientras en Roma, Vespasiano llevó a cabo una serie de políticas que tenían como fin consolidar su posición. A sabiendas de que el ejército, como había pasado en su caso, podía derrocar e investir nuevos emperadores, ofreció regalos al ejército con los que intentaban ganarse su favor, y redujo el número de las cohortes pretorianas al número y tamaño establecido por Augusto, con 9 cohortes quincuagenarias. Asimismo, los escritos publicados durante su reinado debían pasar un filtro con el objetivo que no se publicara nada que pudiera dañar su imagen pública e incluso se llegó a sobornar a historiadores para que hablasen bien de su persona en sus crónicas.

Si recurrimos a Suetonio, sabremos que Vespasiano fue víctima de constantes conspiraciones en su contra para derrocarlo, por lo que su extraña muerte, en junio del año 79, esta aun rodeada de misterio, un misterio que incluso puede salpicar a su hijo menor, Domiciano.

Una vez fallecido Vespasiano su hijo Tito Flavio, aquel que había quedado al mando de las tropas romanas en Judea durante el levantamiento de su padre era nombrado Emperador.

Tito Flavio
Cabeza de Tito Flavio perteneciente a una estatua de tamaño colosal. Gliptoteca de Munich
Tito gobernó con gran popularidad y es considerado por Suetonio como un buen emperador, aunque tuvo que hacer frente a la erupción del Vesubio causando la destrucción de Pompeya y Herculano. Tito donó una gran cantidad del Tesoro Imperial con el fin de ayudar a las víctimas y designó a dos ex-cónsules para dirigir las tareas de reconstrucción. Poco tiempo después, un incendió asoló Roma, sin alcanzar las proporciones del vivido bajo el mandato de Nerón, y el Emperador volvió a pagar los daños ocasionados.

Si tenemos en cuenta estas medidas y las mejoras en infraestructuras que hizo en Roma, nos puede parecer normal que el pueblo le adorase, pero fue víctima de una conjura orquestada por su propio hermano pequeño, Domiciano, a quien se acusa de envenenarlo el 13 de septiembre del año 81.

Estatua de Domiciano, Museos Vaticanos
Nombrado Emperador, su primer objetivo fue intentar crear una monarquía divina hereditaria, para lo que debía acabar con el Senado, una institución que, según sus pensamientos, era obsoleta y que concentraba los poderes arrebatándoselos al legítimo dueño, el Emperador.

Ni su padre ni su hermano pensaron que algún día sería nombrado Emperador, por lo que no recibió formación para gobernar. Esta falta de conocimientos queda reflejada en la política monetaria que impuso, ya que comenzó a aumentar la presencia de plata en las monedas, lo que llegó a provocar que la moneda valía más por su metal que por su valor monetario. Cuando la situación se volvió insostenible, ordenó la fabricación de moneda a mayor escala, lo que provocó una devaluación enorme de la moneda romana.

Su política militar no fue mucho mejor, en el año 87 se produce el conflicto con los Dacios, la Dacia es la zona que ocuparía la actual Rumanía, y el resultado fue un fiel reflejo del gobierno de Domiciano. El Emperador dio orden al prefecto pretoriano Cornelio Fusco para que con seis legiones cruzase el río Danubio y avanzase hacia Banato. No obstante, los dacios sorprendieron a las tropas romanas en Tapae, en la llamada Primera Batalla de Tapae, siendo aplastada la Legión V Alauda y el prefecto Cornelio Fusco sacrificado por los dacios. Los dacios victoriosos dirigidos por Diurpaneo, que de este momento fue conocido como Decébalo (“el que vale por diez hombres”), firmaron una paz con Roma que aceptaba esta derrota a cambio de no tener más enfrentamientos.

Durante esta época, Trajano destaca como militar, siendo nombrado Tribuno militar en Siria y Legado de la Legión VIII Gémina en Hispania. Posteriormente, en el año 89 se le encomienda aplastar la Revuelta de Saturnino en Germania, siendo nombrado en el 96 Gobernador de Germania donde destacó como uno de los mejores militares de su época.

Mientras en Roma, Domiciano se convirtió en un tirano cruel y paranoico, llevando a cabo gran cantidad de conspiraciones, persecuciones y asesinatos políticos contra todo aquel que se levantase contra su poder, o que el creyese que se enfrentaban a su gobierno. La situación se volvió tan insostenible que en una conjura en la que, según Dión Casio, participó incluso Dominicia Longina, la esposa del Emperador, Domiciano fue asesinado el 18 de septiembre del año 96.

4. Caída de los Flavios. Nerva Emperador.

Una vez fallecido Domiciano, el Senado de Roma haciendo uso del Fasti Ostienses nombró como nuevo Emperador a Nerva, un reputado senador de 65 años que había formado parte del Senado desde los tiempos de Nerón y al que Dion Casio relaciona de alguna manera con la conjura que acabó con la vida del anterior Emperador.

Nerva
Áureo en el que aparece Nerva como Emperador
La primera medida que tomó Nerva como Emperador fue aplicar el castigo de la Damnatio memoriae a su predecesor, es decir borrarle de la historia o la memoria de Roma, fundiendo todas las monedas en las que apareciese, quitando su nombre de todos los edificios públicos o incluso derribando todas sus estatuas. De hecho, al palacio de Domiciano se le cambió el nombre por el de “Palacio del Pueblo romano”.

Acto seguido, Nerva juró acabar con las persecuciones a los senadores que se habían iniciado bajo el poder de Domiciano, y para ganarse el favor del pueblo y del ejército, concedió un donativum de 75 denarios a cada uno de los ciudadanos de Roma y 5.000 denarios a cada uno de los soldados de la Guardia Pretoriana como conmemoración de su ascenso al poder. Además aprobó una serie de reformar económicas como créditos para los agricultores que alcanzaron la cifra total de 60 millones de sestercios; o reducir el impuesto sobre las herencias a un 5%.

No obstante, el mandato de Nerva estaba amenazado por dos razones: no tenía descendencia y la Guardia Pretoriana no estaba del todo contenta con el Emperador. La solución a ambos problemas estaba en la figura de nuestro principal invitado de hoy, Marco Ulpio Trajano.

Nombrando a Trajano como heredero, un militar de gran prestigio, se aseguraba que a su muerte no se iniciase otra guerra por el control del poder, ya que tanto el pueblo como el ejército adoraban a ese militar hispano que había sabido controlar Germania con acierto, por lo que le adoptó como hijo y heredero. Finalmente, Nerva muere de manera inesperada enero del 98 mientras Trajano se encuentra en la ciudad de Colonia.

5. El Emperador Trajano

Antes de ir a Roma para ser nombrado Emperador, Trajano lleva a cabo una serie de inteligentes medidas que buscan apaciguar posibles levantamientos como sustituir a los no partidarios de su nombramiento de los puestos de poder; castigar a los pretorianos que se habían levantado contra Nerva; mejorar la red de carreteras de Mogontiacum (Maguncia) y Augusta Vindelicorum (Augsburgo) para hacer más sencillo el intercambio de mercancías y tropas; y la construcción de un limes para asegurar los Campos Decumanos (lado derecho del Rin).

Tras llevar a cabo todas estas medidas, marcho para Roma donde fue investido como Emperador, convirtiéndose en el primer Emperador romano no itálico.

Emperador Trajano
Busto del Emperador Trajano en la Gliptoteca de Munich
El pueblo de Roma, ansioso tanto de grandes gestas militares exteriores como de tranquilidad en la política interior, acogió con entusiasmo la llegada de Trajano, el líder que había dominado a las tribus germanas.

De las primeras medidas que tomó, nada más ser nombrado Emperador, destacan la liberación de los encarcelados injustamente por Domiciano y la devolución de los bienes confiscados por éste. Realmente era una política continuista de las medidas tomadas por Nerva, pero su popularidad era mayor, por lo que el Senado Romano le dio el título honorífico de Optimus, «el Óptimo».

No obstante, el Estado que se encuentra Trajano a su llegada está casi sin recursos, por lo que tiene que hacer frente a una serie de medidas encaminadas a aumentar el Tesoro, y lejos de los que harían los políticos actuales, Trajano decidió no subir los impuestos sino que recurrió a devaluaciones de moneda al tiempo que emprendió una auténtica cruzada contra senadores y gobernadores de provincia corruptos, que eran obligados a devolver todo el dinero robado y luego eran desterrados. En este sentido, destacar el caso de Prisco que tras ser demostrada su corrupción, el Emperador Trajano le obligó a devolver lo robado, más de 700.000 sestercios, que hoy en día equivaldría a una cifra cercana a los 15 millones de euros.

Asimismo, Trajano llevó a cabo una serie de recorte de gastos imperiales, pero siempre respetando lo social, como la creación de los alimenta, un programa de ayuda a niños huérfanos y pobres de todo el imperio romano, o dando ayudas para comida y la educación, favoreciendo de esta inteligente manera la natalidad en el Imperio, que debido a las crisis económicas había caído de manera alarmante. Por su parte, Trajano sabe que debe dar ejemplo por lo que, tal y como hizo en el ejército cuando se ganó el respeto de sus legionarios por marchar a pie junto a ellos, por combatir en primera línea y comer el mismo rancho que ellos, hizo públicos los gastos de la familia imperial.

Pero Trajano también ha pasado a la Historia de Roma por ser el Emperador que llevó al Imperio a su máxima extensión, y la primera de las campañas militares que emprendió fue la guerra contra los dacios.
Dacia
La Dacia en época romana (marcada en rojo)
Como recordaremos, Domiciano había firmado una paz con los dacios de Decébalo, pero debido a la debilidad que mostraba Roma, los dacios rara vez respetaban lo acordado con impunidad, pero esto cambió con la llegada de Trajano.

En marzo del año 101, Trajano y sus legiones marcharon hacia Dacia, pero se encontraron un obstáculo que parecía imposible de solucionar, el río Danubio. Vadear el río era muy peligroso, ya que podían ser atacados en ese momento y aniquilados; esperar a que el río estuviese helado y cruzarlo era una temeridad, ya que el peso de los hombres y su equipamiento podría romper el hielo. La solución la encontró Apolodoro de Damasco, el arquitecto de Trajano, se debía construir un puente de piedra para cruzar de manera segura el río. A Trajano le gustó la idea, pero cuando preguntó por el plazo de construcción, Apolodoro le respondió que al menos serían 10 años. El emperador dijo que lo querían hecho en menos de un año y puso a todos los legionarios a trabajar en este puente, que quedó construido en el plazo estipulado por el Emperador.

Puente de Trajano
Recreación del Puente de Trajano sobre el Danubio
Una vez cruzado el Danubio, Trajano y sus hombres cruzaron las Puertas de Hierro, una garganta o cañón natural del Danubio, y pusieron rumbo a la capital de los Dacios, Sarmizegetusa, a la que puso cerco con 4 legiones. Hay que reseñar que mientras Trajano y sus hombres avanzaban, detrás de ellos Apolodoro de Damasco fue diseñando y construyendo una calzada para que en caso de requerir refuerzos o alimentos, estos llegasen más rápido.

En estos momentos se produjo la segunda batalla de Tapae, que si bien la primera finalizó con derrota romana, esta segunda batalla tuvo un desenlace distinto. Decébalo que se sabía en inferioridad numérica frente a las huestes romanas, preparó una emboscada en la que tras bloquear el paso por un angosto valle, arqueros y jinetes ocultos en los bosques de la parte superior esperarían la orden para lanzar su ataque desde una posición superior a los atascados soldados romanos. El plan de Decébalo podría ser brillante, pero más brillante aun fue Trajano, que adivinó los planes del dacio y mandó dividir su ejército en dos partes. El primer grupo, dirigido por el propio Trajano, compuesto por cerca de 57.000 hombres se dirigió hacia el estrecho y bloqueado paso haciendo ver que caerían en la emboscada. Mientras, el segundo bloque romano, al mando de Tercio Juliano y compuesto por 30.000 hombres, se internó en los bosques donde estaban ocultos los dacios y les atacaron para acabar con la emboscada. Los dacios se vieron sorprendidos por la estrategia romana, pero resistieron valerosamente hasta que una tormenta estalló en el lugar, los dacios pensaron que tanto la tormenta como la inminente derrota eran una señal divina y decidieron retirarse.

Tapae
Recreación de la Segunda Batalla de Tapae
A pesar de esta victoria, las tropas de Trajano quedaron muy dañadas, por lo que el Emperador desistió seguir avanzando y durante lo que quedaba de año se dedicó a reforzar y reagrupar sus tropas. La llegada del invierno fue aprovechado por Decébalo para lanzar un contraataque cruzando el Danubio, pero fue rechazado por las tropas romanas. Como respuesta, el ejército romano hizo una incursión en el territorio dacio forzando a Decébalo a rendirse meses después. Trajano victorioso retorna hacia Roma donde obtiene del Senado el título de Dacicus.

Una vez más, la paz acordada con los dacios no fue respetada por Decébelo, quien en el año 105 emprendió una invasión contra territorio romano intentando levantar a algunas de las tribus del norte del río contra Roma. Cuando Trajano tuvo noticias de este levantamiento partió desde Ancona y los romanos tomaron con facilidad la capital dacia, Sarmizegetusa, y posteriormente la destruyeron. El líder dacio, Decébalo, se suicidó antes de caer en manos romanas, y su cabeza cortada fue exhibida en Roma en los escalones que llevaban al Capitolio.

Trajano, además de la victoria, se hizo con las grandes minas de oro de Dacia y del enorme tesoro de Decébalo, compuesto por 165 toneladas de oro y el doble de plata, aumentando de esta manera las finanzas del Imperio.

Estas gestas se conmemoran levantando la Columna de Trajano en el Foro donde en sus relieves podemos observar escena a escena la toma de la Dacia.

Columna de Trajano
Imponente Columna de Trajano levantada en Roma.
Tras esta victoria, llegaron siete años de paz en los que Trajano gobernó obteniendo los mismos éxitos llevando a cabo una política de mejora de infraestructuras como edificios nuevos, monumentos y carreteras en Italia e Hispania. Pero Trajano era un gran militar, por lo que el siguiente periodo importante en su reinado es la guerra que llevó a cabo contra los partos.

Impero Parto
Localización del Impero Parto
En el año 113 el Rey Parto Osroes colocó en el trono de Armenia a un rey títere, algo que era inaceptable para Roma, ya que Partia y Roma compartían la hegemonía sobre Armenia. Pero Trajano no solo debía proteger los intereses políticos, también debía llevar a cabo una política geoestratégica acorde a los intereses romanos, por lo que Trajano mandó a las tropas a esta zona para controlar la ruta comercial emergente más importante del mundo, la Ruta de la Seda.

Los partos fueron derrotados por Roma, que amplió sus territorios tomando Armenia, Asiria y Mesopotamia fueron integradas en el Imperio, y Trajano lamentó ser demasiado viejo para seguir los pasos del gran general de todos los tiempos, Alejandro Magno, y tomar la India.

La ampliación del Imperio Romano con estos vastos territorios, ampliaba también los problemas para Roma, ya que tenía que hacer frente a la resistencia de algunos pueblos, por lo que el hábil Trajano cambió las armas por la política y depuso al Rey parto Osroes I colocando en el trono a un títere de Roma, Partamaspatesen.

Tras esto comenzaron los problemas para Trajano: unos problemas propios, con achaques en su salud; unos problemas de política interna, comienzan a surgir senadores que creen que el Emperador está llevando al ejército demasiado lejos; y unos problemas externos, los judíos comienzan una rebelión por todo Oriente Próximo (Egipto, Chipre, Cirenaica, Judea y Mesopotamia).

Trajano tiene que aplastar estas revueltas judías, por lo que se retira con parte de su ejército, dejando a se vio obligado a retirar su ejército para aplastar las revueltas, pero cae enfermo (hoy día aun se discute si fue un golpe de calor o algún tipo de accidente cardiovascular) en la primavera del año 117. Meses después, el 9 de agosto, cuando se encontraba en Selinus de Cilicia sufrió un edema que acabó con su vida.

Su cadáver fue incinerado y sus cenizas se colocaron debajo de la Columna Trajana.